He's so handsome tonight. Go down the stairs as his own, as if the world belonged to him and always had to kneel at his mere presence. Charisma, call it, but Michael is much more than that. It is supported on the bar and followed with his eyes, wishing it never completed the steps, and continue forever, eating up the world without effort.
When you are five you go down among the people until he found him and smiles. He loves to smile because it's not pretentious, not cynical. It's a confident smile. Michael knows that only a few people in the world are privileged to be addressed and it absorbs, keeping his head in the folder that says "Brian" to remember forever.
It is just two feet from him and is able to exude indifference while away two guys who probably have more curvaceous body in the world.
When he reaches the bar takes him by the neck and kissed him quickly, but Michael gives your stomach time for three laps in the hundredth of a second note in which his tongue brushing his lips.
- Damn, Mickey, you're pathetic. They spend two guys as before by your side, and all you do is stand there with that face - said, as he calmly asked for a whiskey.
Michael still hopes to regain the ground under his feet but he's too accustomed to the outputs of Brian as not to react so I hit a push with his shoulder, rolling his eyes. He looks over his shoulder at the two they had seen and suddenly the truth, do not look so handsome.
- Well, we go dancing, or what - say, happy. He's too happy to be bored with your nonsense.
They drink the glass of a drink and nods. Michael smiles again and almost feel sorry for all the other stars of Babylon.
Beside the supernova that is Brian, all are losers.
Fanficcion sobre mis series y peliculas preferidas. Fanficcion about my favorite series and movies.
lunes, 8 de febrero de 2010
Supernova.
Está tan guapo esta noche. Baja las escaleras como si fueran suyas, como si el mundo le perteneciera y se tuviera que arrodillar siempre ante su sola presencia. Carisma, lo llaman, pero para Michael es mucho más que eso. Está apoyado en la barra y le sigue con la mirada, deseando que nunca terminen los escalones, que siga eternamente así, comiéndose el mundo sin esfuerzo.
Cuando le quedan cinco por bajar le ve buscar entre la gente hasta que le encuentra a él y sonríe. Le encanta esa sonrisa porque no es pretenciosa, ni cínica. Es una sonrisa de confianza. Michael sabe que sólo unas pocas personas en el mundo tienen el privilegio de ser destinatarias de ella y la absorbe, la guarda en su cabeza en la carpeta que dice "Brian" para recordarla siempre.
Está a dos metros de él y es capaz de exudar indiferencia mientras aparta a dos tíos que tienen probablemente el cuerpo más escultural del mundo.
Cuando llega a la barra le coge del cuello y le da un beso rápido, pero a Michael le da tiempo a que su estómago de tres vueltas en la centésima de segundo en la que nota su lengua rozándole los labios.
- Joder, Mickey, eres patético. Pasan dos tíos como los de antes por tu lado, y lo único que haces es quedarte ahí con esa cara - dice, mientras se pide tranquilamente un whisky.
Michael todavía espera volver a encontrar el suelo bajo sus pies pero está demasiado acostumbrado a las salidas de Brian como para no poder reaccionar así que le pega un empujón con el hombro, rodando los ojos. Mira por encima del hombro a los dos que habían visto y de repente, la verdad, no le parecen tan guapos.
- Bueno, salimos a bailar, o qué - dice, alegre. Está demasiado contento como para fastidiarse con sus tonterías.
Se bebe el vaso de un trago y asiente. Vuelve a sonreir y Michael casi siente pena por todas las otras estrellas de Babylon.
Al lado de la supernova que es Brian, todos salen perdiendo.
Cuando le quedan cinco por bajar le ve buscar entre la gente hasta que le encuentra a él y sonríe. Le encanta esa sonrisa porque no es pretenciosa, ni cínica. Es una sonrisa de confianza. Michael sabe que sólo unas pocas personas en el mundo tienen el privilegio de ser destinatarias de ella y la absorbe, la guarda en su cabeza en la carpeta que dice "Brian" para recordarla siempre.
Está a dos metros de él y es capaz de exudar indiferencia mientras aparta a dos tíos que tienen probablemente el cuerpo más escultural del mundo.
Cuando llega a la barra le coge del cuello y le da un beso rápido, pero a Michael le da tiempo a que su estómago de tres vueltas en la centésima de segundo en la que nota su lengua rozándole los labios.
- Joder, Mickey, eres patético. Pasan dos tíos como los de antes por tu lado, y lo único que haces es quedarte ahí con esa cara - dice, mientras se pide tranquilamente un whisky.
Michael todavía espera volver a encontrar el suelo bajo sus pies pero está demasiado acostumbrado a las salidas de Brian como para no poder reaccionar así que le pega un empujón con el hombro, rodando los ojos. Mira por encima del hombro a los dos que habían visto y de repente, la verdad, no le parecen tan guapos.
- Bueno, salimos a bailar, o qué - dice, alegre. Está demasiado contento como para fastidiarse con sus tonterías.
Se bebe el vaso de un trago y asiente. Vuelve a sonreir y Michael casi siente pena por todas las otras estrellas de Babylon.
Al lado de la supernova que es Brian, todos salen perdiendo.
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