Based in Supernatural. Angs
- Sometimes it's easier to blame the stations. It's easier to say that we could not do anything about it, but damn it Sam, I did everything humanly possible for you. Maybe I should not get you out of Stanford, let go with your girlfriend was the best but there was no way to stop Azazel find you. I could not prevent her death. Unless you had the gift of premonition clear - aside smiled, looking at his brother tied in front of him - And then he had none. You know if you'd asked me my life would not hesitate to hand it can not deny you the di
- Nobody asked you did it. You said so yourself once Dean and what should stay dead.
- No one need ask me Sam, I thought it was pointless to go on without you.
- Yes of course - Sam snorted while trying to escape but his brother had tied very well - do not need me., Wanted to keep quiet, you consciousness to face up to dad saying I had looked like I had requested. You never wanted to realize that I did not ask me overprotected - Sam's words hurt him like daggers burning.
- Damn Sam! - Dean rose furious, tearing his hair - never had to ask my Dad to look after you!
- You always consider me a nuisance Dean! When you were with me could not do anything.
- Sam never were a nuisance. I did not care that flophouse were not interested in that part, anything was my home if you were with me - you feel tired, holding the weapon that made him increasingly heavier - At what point did you stop being Sammy? - The whisper seemed directed himself
- At the moment I realized that no one else could help Dean. The minute you bury and Rubby I realized I was right, if he had the power none of this had happened.
- Cast me not my fault your decisions Sam
- You never have nothing because of Dean, are always circumstances or fate or God or the devil. In no way are you
- At least I chose the right side.
- Does the right side? With a God who condemns us to hell for loving us. When we give up the first time we kissed, the first time we had sex. Do not make me laugh
- Do not say so - in the face of Dean could see the wounds that caused him words of Sam - No way was.
- Dean was only sex, a way of releasing tension when we only had each other. A good powder in the midst of a mediocre life. Suéltame Dean, destroys the seal and I'll take you where ever you are. I'll give you what you always wanted and more - Dean smiled sadly fixing her hazel green eyes on his brother - There will be limits to us, no one to judge us Dean.
In that time Sam had become so obtuse, that was not his Sammy. There would be no more Sammy Dean thought sadly. He walked slowly and passed on the seals, taking care not to break any. He squatted in front of his brother, and I kiss your lips soft, sweet with all the love and the passion that gives the knowledge that is the last time. He brought his lips to her ear, inhaling her scent, which nevertheless had not changed
- All I want is to return time and take back my Sammy - supported the gun in his brother's chest - and that's not what you can give me.
When Castiel arrived, he found Sam with his head down with all the innocence that can cause death and Dean who embraced his brother had breathed his last breath.
Fanficcion sobre mis series y peliculas preferidas. Fanficcion about my favorite series and movies.
sábado, 9 de enero de 2010
Como debio haber sido. Español.
Basado en Sobrenatural. ANGS
- A veces es más fácil echarle la culpa al destino. Es más sencillo decir que no podíamos hacer nada para evitarlo, pero maldita sea Sam, yo hice todo lo humanamente posible por ti. Tal vez no debí sacarte de Stanford, dejarte seguir con tu novia era lo mejor pero no había forma de evitar que Azazel te encontrara. No pude impedir que ella muriera. A menos que tuvieras el don de la premonición claro - sonrió de lado, mirando a su hermano atado frente a él - Y en ese momento ninguno lo tenia. Sabes que si me hubieras pedido mi vida no dudaría en entregártela no puedes negarlo, te la di
- Nadie te pedi que lo hicieras. Tu mismo lo dijiste una vez Dean lo que muerto así debe quedarse.
- Nadie necesito pedírmelo Sam, creí que no tenía sentido seguir sin ti.
- Si claro - Sam bufó mientras intentaba zafarse pero su hermano lo había atado muy bien - no me necesitabas a mí., querías mantener tranquila, tú conciencia para poder enfrentarte a papá diciéndole que me habías cuidado como te lo había pedido. Nunca quisiste darte cuenta que yo no pedí que me sobreprotegieras - Las palabras de Sam le herían como dagas ardientes.
- ¡Maldición Sam! - Dean se levantó furioso, mesándose los cabellos - ¡Papá nunca tuvo que pedirme que te cuidara!
- ¡Tú siempre me consideraste un estorbo Dean! Cuando estabas conmigo no podías hacer nada.
- Jamás fuiste un estorbo Sam. No me importaba en que hotelucho estábamos, no interesaba en que parte, cualquier cosa era mi hogar si estabas conmigo - se sentó cansado, sosteniendo el arma que cada vez se le hacia más pesada - ¿En que momento dejaste de ser Sammy? - el susurro parecía dirigido a si mismo
- En el instante en que me di cuenta que nadie mas podría ayudarme Dean. En el minuto en que te sepulte y me di cuenta que Rubby tenia razón, si hubiese tenido el poder nada de esto hubiese pasado.
- No me eches a mi la culpa de tus decisiones Sam
- Tu nunca tienes culpa de nada Dean, siempre son las circunstancias o el destino o Dios o el diablo. De ningún modo eres tú
- Al menos yo elegí el bando correcto.
- ¿El bando correcto? Con un Dios que nos condenaba al infierno por amarnos. Al que renunciamos la primera vez que nos besamos, la primera vez que tuvimos sexo. No me hagas reír
- No lo digas así - en el rostro de Dean se podían ver las heridas que las palabras de Sam le causaban - De ningún modo fue así.
- Fue solo sexo Dean, una forma de descargar tensión, cuando solo nos teníamos el uno al otro. Un buen polvo en medio de una vida mediocre. Suéltame Dean, destruye el sello y te llevare a donde en la vida has llegado. Te daré lo que siempre quisiste y más - Dean sonrió con tristeza clavando sus ojos verdes en los castaños de su hermano - No habrá limites para nosotros, nadie que nos juzgue Dean.
En que momento Sam se había vuelto tan obtuso, ese no era su Sammy. Ya no habría más Sammy pensó Dean con tristeza. Se acercó lentamente y pasó sobre los sellos, con cuidado de no romper ninguno. Se acuclillo frente a su hermano, y le beso los labios suaves, dulcemente con todo el amor y el ardor que da el saber que es la última vez. Acerco sus labios a la oreja, aspirando su aroma, que a pesar de todo no había cambiado
- Lo único que quiero es devolver el tiempo, y tener de vuelta a mi Sammy - apoyó el arma en el pecho de su hermano - y eso no me lo puedes dar.
Cuando Castiel llegó, encontró a Sam con la cabeza caída con toda la inocencia que puede dar la muerte y a Dean que abrazado a su hermano había exhalado su último aliento.
- A veces es más fácil echarle la culpa al destino. Es más sencillo decir que no podíamos hacer nada para evitarlo, pero maldita sea Sam, yo hice todo lo humanamente posible por ti. Tal vez no debí sacarte de Stanford, dejarte seguir con tu novia era lo mejor pero no había forma de evitar que Azazel te encontrara. No pude impedir que ella muriera. A menos que tuvieras el don de la premonición claro - sonrió de lado, mirando a su hermano atado frente a él - Y en ese momento ninguno lo tenia. Sabes que si me hubieras pedido mi vida no dudaría en entregártela no puedes negarlo, te la di
- Nadie te pedi que lo hicieras. Tu mismo lo dijiste una vez Dean lo que muerto así debe quedarse.
- Nadie necesito pedírmelo Sam, creí que no tenía sentido seguir sin ti.
- Si claro - Sam bufó mientras intentaba zafarse pero su hermano lo había atado muy bien - no me necesitabas a mí., querías mantener tranquila, tú conciencia para poder enfrentarte a papá diciéndole que me habías cuidado como te lo había pedido. Nunca quisiste darte cuenta que yo no pedí que me sobreprotegieras - Las palabras de Sam le herían como dagas ardientes.
- ¡Maldición Sam! - Dean se levantó furioso, mesándose los cabellos - ¡Papá nunca tuvo que pedirme que te cuidara!
- ¡Tú siempre me consideraste un estorbo Dean! Cuando estabas conmigo no podías hacer nada.
- Jamás fuiste un estorbo Sam. No me importaba en que hotelucho estábamos, no interesaba en que parte, cualquier cosa era mi hogar si estabas conmigo - se sentó cansado, sosteniendo el arma que cada vez se le hacia más pesada - ¿En que momento dejaste de ser Sammy? - el susurro parecía dirigido a si mismo
- En el instante en que me di cuenta que nadie mas podría ayudarme Dean. En el minuto en que te sepulte y me di cuenta que Rubby tenia razón, si hubiese tenido el poder nada de esto hubiese pasado.
- No me eches a mi la culpa de tus decisiones Sam
- Tu nunca tienes culpa de nada Dean, siempre son las circunstancias o el destino o Dios o el diablo. De ningún modo eres tú
- Al menos yo elegí el bando correcto.
- ¿El bando correcto? Con un Dios que nos condenaba al infierno por amarnos. Al que renunciamos la primera vez que nos besamos, la primera vez que tuvimos sexo. No me hagas reír
- No lo digas así - en el rostro de Dean se podían ver las heridas que las palabras de Sam le causaban - De ningún modo fue así.
- Fue solo sexo Dean, una forma de descargar tensión, cuando solo nos teníamos el uno al otro. Un buen polvo en medio de una vida mediocre. Suéltame Dean, destruye el sello y te llevare a donde en la vida has llegado. Te daré lo que siempre quisiste y más - Dean sonrió con tristeza clavando sus ojos verdes en los castaños de su hermano - No habrá limites para nosotros, nadie que nos juzgue Dean.
En que momento Sam se había vuelto tan obtuso, ese no era su Sammy. Ya no habría más Sammy pensó Dean con tristeza. Se acercó lentamente y pasó sobre los sellos, con cuidado de no romper ninguno. Se acuclillo frente a su hermano, y le beso los labios suaves, dulcemente con todo el amor y el ardor que da el saber que es la última vez. Acerco sus labios a la oreja, aspirando su aroma, que a pesar de todo no había cambiado
- Lo único que quiero es devolver el tiempo, y tener de vuelta a mi Sammy - apoyó el arma en el pecho de su hermano - y eso no me lo puedes dar.
Cuando Castiel llegó, encontró a Sam con la cabeza caída con toda la inocencia que puede dar la muerte y a Dean que abrazado a su hermano había exhalado su último aliento.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)